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10 septiembre, 2019
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Las 12 habilidades imprescindibles del emprendedor

Un negocio personal es el reflejo de su propietario. Si su mente está desordenada, el negocio lo estará también. Si el emprendedor no desarrolla su talento, su negocio carecerá de él. Si el negocio tiene que pasar a otro nivel, el emprendedor deberá hacerlo antes.
en este articulo voy a compartir doce habilidades imprescindibles del emprendedor del libro el código del dinero de Raimon-Sams.
1. Habilidad Comercial. Lo primero es aprender a vender. No saber vender sale muy caro. Hoy más que nunca, no hasta con ser excelente profesionalmente, es preciso además ser muy comercial. Es incompatible estar en los negocios y darle la espalda a la habilidad número uno: vender Así que no puedes estar en los negocios si ignoras o desprecias la venta. La razón por la que hay más empleados que emprendedores es porque la venta tienen pocos fans. Todo el mundo se apunta a comprar; pero muy pocos se apuntan a vender.
2. Habilidad de Marketing. El arte de crear interés en una propuesta. Hay definiciones mejores pero lo que importa es que tu audiencia sepa que existes y que desee ser tu cliente. El mejor marketing que conozco es crear las condiciones para que las personas deseen comprarte antes de que tú tengas que venderles. Que ellos te encuentren a ti en lugar de que tú tengas que encontrarles. Que te conozcan antes de que tengas que explicarles quién eres.
3. Habilidad en Desarrollo de productos y servicios. Planifica cada año las mejoras de tu negocio personal. Piensa en nuevas fuentes de ingresos y en ampliar tu propuesta. Aplícate en la planificación, es decir, marcarte metas con fechas y organizarte para cumplirlas. ¿Sobre qué productos o servicios? Te responderá Paul Zane Pilzer, economista: «Hoy el 95% de nuestra economía produce productos y servicios que no existían hace 50 años, y las mayores oportunidades de mañana estarán en sectores donde hoy nuestra economía está ausente». Mira hacia delante, no hacia atrás. Preveo profesiones «muy raras» en el futuro que no parecerán un trabajo pero con mucho porvenir.
4. Habilidad de Gestión óptima del tiempo. De hecho, gestionar el tiempo es imposible, tienes el que tienes, ¡quien debe gestionarse eres tú! Levántate temprano, aprovecha el inicio del día para inspirarte. Cuando tú te levantas hace horas que algunos ya están meditando, ejercitándose o ganando dinero. Evita la tentación de hacer tareas improductivas en detrimento de las que son importantes. Es mejor que trabajes poco en lo que cuenta que mucho en lo trivial. El tiempo es tu mayor activo, vale más que el oro porque es escaso y no se puede recuperar una vez se ha gastado.
5. Habilidad para hablar en público. Es fundamental desenvolverse bien con audiencias, sean grandes o pequeñas, y saber transmitirles tu mensaje. Toma un curso de oratoria, o varios. En las universidades norteamericanas se enseña como una habilidad básica. El mundo es de las personas que se atreven a tomar la palabra y, haciendo uso de ella, son capaces de influir en los demás. Hablar en público, como todo en la vida, puede aprenderse por cualquiera practicando (los oradores no nacen, se hacen). La oratoria es una disciplina que puede aprenderse por todos practicando.
6. Habilidades para la comunicación interpersonal. Si quieres que crezca tu negocio deberás aprender a tratar a la gente: escucharla, entenderla, aceptarla, ayudarla. De nada sirve crear un buen producto o servicio, desentenderse de los clientes y parapetarse detrás del escritorio alejado de las personas. Sea lo que sea a lo que te dedicas, empieza y termina con la persona que atiendes. En la escuela desarrollaste tu coeficiente intelectual, pero es tu responsabilidad desarrollar tu coeficiente emocional.
7. Habilidad en Informática e Internet. Los ordenadores personales llegaron en los años ochenta para quedarse. La tecnología es una de las mayores palancas que conozco para conseguir más con menos esfuerzo. Imagino que eres usuario, pero deseo persuadirte de que des un paso más y te conviertas en «usuario avanzado». Usar con soltura un navegador de Internet así como un paquete ofimático (hoja de cálculo, tratamiento de textos…) es el mínimo. Contrata un consultor informático que te ayude a sacar más partido de tu equipo.
8. Habilidad en auto formación continúa. En el siglo XX una licenciatura te preparaba para vivir de lo aprendido por el resto de la vida. En el siglo XXI no. Según la OCDE, en 5 años el conocimiento actual sobre las cosas quedará obsoleto. La persona que no mejora sus habilidades y conocimientos cada año, empeora y se queda un año atrasada respecto al resto. Una persona que no se recicla, en apenas unos años, queda fuera de mercado. Reaprender no es opcional, es vital. En esta época tendrás que educarte a ti mismo — empezando por la educación financiera—.
9. Habilidad de Inglés. De momento es el idioma de los negocios. Es el idioma de tus clientes fuera de las fronteras de tu país. Hace mucho, cuando los mercados eran locales, no importaba mucho conocer otras lenguas, pero el mercado global habla inglés. La mayoría de webs están en ese idioma y muchos de los libros que te conviene leer en tu profesión también lo están. Si quieres adelantarte al futuro, consigue que tus hijos aprendan chino. Será el idioma de los negocios y el de los económicamente poderosos (para mediados de este siglo).
10. Habilidad en Actitud ganadora. Lo que significa mucho más que ser optimista. El optimismo es un estado mental, y la actitud ganadora es un comportamiento. El optimista cree que todo saldrá bien, y por ello vive en el mundo de las creencias no contrastadas. La actitud ganadora, además de irradiar optimismo, expresa la confianza en resolver los problemas cuando se presenten, y lo hace; vive en el mundo de los hechos probados. Confianza es optimismo en acción.
11. Habilidad definiendo Metas. Trabajar con objetivos, desglosados en tareas, pasos intermedios y fechas asignadas es fundamental para el logro de objetivos profesionales. Las estadísticas dicen que muy pocos trabajan con metas de alguna clase, si es así no me extraña que el éxito sea tan infrecuente. ¿Qué hace el resto? Imagino que perderse en el espacio. Un estudio de la Universidad de Harvard en 1953 constató que sólo un 3% de los alumnos habían escrito sus objetivos profesionales con un plan específico para lograrlos.
12. Habilidad de  Imaginación. El emprendedor visualiza nuevas realidades, invierte una parte de su tiempo en vislumbrar el aspecto de su negocio personal y en decidir cual es el siguiente nivel en su profesión. Es un visionario de su propia vida. Se hace grandes preguntas que le conducen a nuevos paradigmas. Sueña, crea el sueño, e invita a otros a sumarse a él y compartirlo. La creatividad es la fuente de riqueza ilimitada más segura que conozco; mientras el emprendedor desarrolle esta habilidad nunca le faltará nada. Garantizado.

 

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